Accidentes de buceo más comunes
síntomas, tratamiento y cómo evitarlos

El buceo es un deporte estadísticamente seguro. Pero cuando algo sale mal bajo el agua, puede salir muy mal — porque el entorno no es el tuyo, la presión cambia todo, y la ventana para actuar correctamente es corta.

La mayoría de accidentes graves son prevenibles. Y todos son más manejables cuando sabes reconocer los síntomas antes de que escalen. Esta guía explica los accidentes más habituales, qué sientes cuando ocurren, qué hacer y, sobre todo, cómo no llegar a ese punto.

Barotrauma de oído — el más frecuente de todos

Es el accidente de buceo más común con diferencia. Alrededor del 46% de los accidentes de buceo se relacionan con el oído medio. La mayoría de buceadores lo han experimentado alguna vez, aunque sea de forma leve.

Qué es: durante el descenso, la presión exterior aumenta y el oído medio necesita igualarse — ese proceso se llama compensar o ecualizar. La trompa de Eustaquio se encarga de igualar la presión entre el oído medio y el entorno, pero si está bloqueada — por congestión, por ejemplo — puede causar dolor, sangrado o incluso rotura del tímpano.

Síntomas: dolor de oído durante el descenso, sensación de presión, pitidos, y en casos graves pérdida de audición temporal o sangrado.

Qué hacer: parar el descenso inmediatamente cuando aparece el dolor. Subir unos metros y volver a intentar compensar. Nunca continuar bajando con dolor — lo que empieza como molestia puede convertirse en rotura timpánica.

Cómo evitarlo: compensar activamente desde los primeros metros, sin esperar a sentir presión. Técnicas habituales: maniobra de Valsalva (taparte la nariz y soplar suavemente), tragar saliva, mover la mandíbula. Y nunca bucear resfriado — la congestión nasal bloquea la trompa de Eustaquio y hace la compensación imposible o muy dolorosa.

Barotrauma de senos paranasales

Menos conocido que el barotrauma de oído, pero igual de frecuente en buceadores que bucean con alergia o catarro.

Qué es: los senos paranasales también necesitan igualarse con la presión exterior durante el descenso. Si están congestionados o inflamados, el aire no puede circular libremente y la presión crea un dolor intenso en la frente o los pómulos, a veces acompañado de sangrado nasal.

Síntomas: dolor agudo en la frente, entre los ojos o en los pómulos durante el descenso. A veces sangrado nasal al salir del agua.

Qué hacer: parar el descenso y subir unos metros. Si el dolor no cede, salir del agua. No forzar.

Cómo evitarlo: no bucear con alergia, sinusitis o catarro. Algunos buceadores con tendencia a los senos congestionados usan descongestionantes nasales antes de bucear — hay que tener cuidado porque si el efecto pasa durante la inmersión, el problema puede empeorar al intentar salir.

Barotrauma dental

Probablemente el más sorprendente para quien lo sufre por primera vez.

Qué es: el aire puede quedar atrapado bajo empastes, coronas o zonas con caries sin tratar. Con los cambios de presión, ese aire se expande o se comprime y puede causar dolor intenso o incluso fractura de una pieza dental.

Síntomas: dolor agudo en una o varias piezas durante el descenso o el ascenso. A veces el dolor aparece solo al subir, cuando el aire atrapado se expande.

Qué hacer: salir del agua y consultar al dentista. Analgésicos para el momento.

Cómo evitarlo: revisión dental antes de viajes largos de buceo, especialmente si tienes empastes recientes, tratamientos en curso o caries sin tratar. Es algo que los buceadores habituales tienen en cuenta antes de un liveaboard.

Barotrauma de máscara

Este sí lo ha notado casi todo el mundo alguna vez, aunque sea de forma leve.

Qué es: la máscara crea un espacio de aire sellado contra la cara. Durante el descenso, si no ecuelizas la máscara soplando un poco de aire por la nariz hacia dentro, la presión exterior la «aspira» contra la cara. El resultado va desde unas marcas rojas alrededor de los ojos hasta, en casos extremos, hemorragias subconjuntivales — esos ojos completamente rojos que asustan bastante aunque no sean graves.

Síntomas: sensación de presión o succión en la cara durante el descenso, enrojecimiento alrededor de los ojos al salir, en casos graves los ojos inyectados en sangre.

Qué hacer: en casos leves no requiere tratamiento — las marcas desaparecen en días. En casos con hemorragia ocular, consultar con un médico aunque no duela.

Cómo evitarlo: soplar suavemente por la nariz dentro de la máscara durante el descenso, igual que haces con los oídos. Es un gesto que se vuelve automático con la práctica.

Enfermedad descompresiva — la más conocida

La «enfermedad del buzo», los «bends» o enfermedad descompresiva (ED) es el accidente más conocido del buceo, aunque no el más frecuente. Es el que genera los costes más altos y el que necesita tratamiento más especializado.

Qué es: la presión del agua acumula nitrógeno en el cuerpo, en la sangre y en los músculos, y si no se elimina puede provocar graves daños cerebrales — desde isquemias hasta falta de oxigenación y problemas pulmonares. Cuando asciendes demasiado rápido, ese nitrógeno no tiene tiempo de eliminarse gradualmente y forma burbujas en los tejidos y la sangre.

Síntomas: pueden aparecer durante la inmersión, al salir del agua o hasta 24-48 horas después. Los más habituales son dolor articular (especialmente hombros, codos y rodillas), fatiga extrema, picor en la piel, manchas rojizas en el torso, mareo, hormigueos, dificultad para respirar. En casos graves: parálisis parcial, pérdida de consciencia.

Un ejemplo real: un buceador hace cuatro inmersiones en un día de liveaboard, la última a 30 metros. Sube un poco más rápido de lo recomendado porque le queda poca botella. Esa noche nota dolor en el hombro derecho y entumecimiento en el brazo. Los síntomas aparecen horas después de salir del agua — eso es ED tipo 1.

Qué hacer: oxígeno al 100% inmediatamente si está disponible — reduce el tamaño de las burbujas y compra tiempo. Posición tumbada. Hidratación. Llamar a DAN o al número de emergencias de buceo del destino. Trasladar a una cámara hiperbárica lo antes posible. El tiempo es crítico — cuanto antes empiece el tratamiento, mejor el pronóstico.

Cómo evitarlo: respetar los límites de no descompresión de tu ordenador, hacer la parada de seguridad a 5 metros durante 3-5 minutos en cada inmersión, ascender lento (máximo 9-18 metros por minuto), no hacer demasiadas inmersiones en el mismo día sin respetar los intervalos de superficie. Y no volar en las 24 horas siguientes a la última inmersión.

Barotrauma pulmonar y embolia gaseosa arterial — el más grave

Es el accidente más peligroso del buceo recreativo y puede ocurrir incluso en aguas poco profundas.

Qué es: si un buceador contiene la respiración durante el ascenso, el aire en los pulmones se expande con la disminución de presión y puede desgarrar el tejido pulmonar. Ese aire entra en la circulación sanguínea y puede llegar al cerebro causando un embolismo. A diferencia de la enfermedad descompresiva, esto puede ocurrir en una sola inmersión a poca profundidad si la técnica de respiración es incorrecta.

Síntomas: aparecen inmediatamente o en minutos tras salir del agua. Dolor en el pecho, tos con sangre, dificultad grave para respirar, confusión, pérdida de consciencia, síntomas neurológicos similares a un ictus.

Qué hacer: es una emergencia médica. Oxígeno al 100%, posición tumbada, evacuar inmediatamente a un centro con cámara hiperbárica. No hay tiempo que perder.

Cómo evitarlo: respirar de forma continua y nunca contener el aliento bajo el agua — es la regla más básica del buceo y la más importante. Ascender siempre lento y con control.

Narcosis de nitrógeno — bucear «borracho»

No es un accidente grave en sí mismo, pero puede llevar a uno si no se reconoce.

Qué es: a partir de cierta profundidad, el nitrógeno del aire comprimido produce un efecto anestésico en el sistema nervioso central. La narcosis de nitrógeno, el «éxtasis de las profundidades», se siente como estar borracho bajo el agua. Típicamente empieza alrededor de los 20 metros y afecta a prácticamente todo el mundo a partir de los 40 metros. Los síntomas incluyen euforia, desorientación y deterioro del juicio.

El peligro real: no es la narcosis en sí, sino las decisiones que tomas cuando estás narcotizado. Un buceador que se siente eufórico puede olvidar revisar el manómetro, perder de vista a su compañero o descender más de lo planificado sin darse cuenta.

Un ejemplo real: en un punto de buceo a 35 metros en el Mar Rojo, un buceador empieza a sentirse extrañamente bien, casi flotando. Sube un poco porque el guía se lo indica con señas y en pocos minutos la sensación desaparece completamente. Eso es narcosis leve y se resuelve sola ascendiendo.

Síntomas: sensación de euforia o al contrario de ansiedad, pensamiento más lento, dificultad para realizar tareas simples, sensación de que todo va bien aunque no sea así.

Qué hacer: si tú o tu compañero notan síntomas, ascender unos metros. Los efectos desaparecen completamente al subir — no dejan secuelas. Si los síntomas persisten después de subir, salir del agua.

Cómo evitarlo: no existe forma de prevenirla completamente — afecta a todos a distintas profundidades. Descender despacio, ser consciente de que puede ocurrir y comunicarlo al compañero con la señal de «¿estás bien?». Respetar los límites de profundidad recreativos (40 metros máximo).

Toxicidad por oxígeno — principalmente con nitrox

Es un accidente poco frecuente en buceo recreativo estándar pero más relevante si buceas con nitrox o en liveaboards con muchas inmersiones al día.

Qué es: respirar oxígeno a alta presión parcial es tóxico para el sistema nervioso central. La presión parcial del oxígeno nunca debería superar 1,6 ATA. Idealmente, salvo en paradas de descompresión, no debería superar 1,4 ATA. Con nitrox estándar (32% de oxígeno), esto limita la profundidad máxima a unos 30-33 metros.

Síntomas: visión en túnel, sabor metálico en la boca, entumecimiento en los labios, convulsiones. Las convulsiones bajo el agua son potencialmente mortales porque el buceador puede escupir el regulador.

Qué hacer: si aparecen síntomas previos a las convulsiones, ascender inmediatamente. En caso de convulsión de un compañero: sujetar el regulador en su boca, llevarle a la superficie controlando el ascenso y pedir socorro.

Cómo evitarlo: respetar los límites de profundidad para el tipo de mezcla que usas, verificar el análisis del nitrox antes de cada inmersión y no superar las dosis de CNS acumuladas en un día de muchas inmersiones.

Agotamiento de aire y situaciones de emergencia

El 41% de las fatalidades en buceo ocurren por insuficiencia de aire. No suelen ser fallo del equipo — son errores de planificación o de atención.

Qué es: quedarse sin aire a profundidad, ya sea por consumo mayor de lo previsto, por no revisar el manómetro o por una avería del equipo.

Qué hacer: señal de emergencia al compañero (gesto de corte en el cuello), respirar del octopus del compañero o del sistema alternativo, ascender controladamente juntos. Nunca ascender en pánico sin aire — la tentación de subir corriendo es exactamente lo que causa el barotrauma pulmonar.

Cómo evitarlo: revisar el manómetro cada 5-10 minutos, aplicar la regla de los tercios (un tercio de la botella para ir, un tercio para volver, un tercio de reserva), y practicar las situaciones de emergencia antes de necesitarlas de verdad.

Hipotermia

La pérdida de calor corporal en el agua es 25 veces mayor que en el ambiente terrestre. En aguas frías o con muchas inmersiones al día, la temperatura corporal puede bajar más de lo que parece.

Síntomas: temblores, confusión, torpeza en los movimientos, dificultad para pensar con claridad. En casos graves, arritmias cardíacas.

Qué hacer: salir del agua, quitarse el traje mojado, abrigarse, bebidas calientes (no alcohol), calor exterior progresivo.

Cómo evitarlo: usar el traje adecuado para la temperatura del agua, no forzar inmersiones adicionales cuando ya tienes frío, y recordar que la fatiga acumulada después de varias inmersiones aumenta el riesgo.

Encuentros con fauna marina

La mayoría son accidentes menores — cortes, rasguños, picaduras — pero algunos pueden ser serios.

Los más habituales: contacto con coral fuego (quemadura intensa), picadura de pez piedra o escorpión (muy dolorosa, puede requerir atención médica), contacto con medusas, pinchazos de erizos.

Qué hacer: para picaduras de pez venenoso — agua caliente lo antes posible (el calor desnaturaliza la toxina), analgésicos y atención médica según la gravedad. Para arañazos de coral — lavar bien con agua de mar y antiséptico; las infecciones marinas se infectan rápido si no se tratan.

Cómo evitarlo: buena flotabilidad para no tocar el fondo, nunca tocar nada con las manos, llevar protección (traje, guantes cuando estén permitidos), y tener siempre un botiquín básico a bordo.

Qué hacer si sospechas un accidente de buceo

El protocolo básico es siempre el mismo:

  1. Sacar al buceador del agua de forma segura
  2. Oxígeno al 100% inmediatamente si está disponible — es el primer auxilio estándar para casi todos los accidentes de buceo
  3. Posición tumbada (no sentada ni de pie)
  4. Llamar a DAN o al servicio de emergencias local
  5. No dar agua con gas ni alcohol
  6. No esperar a que los síntomas «se pasen solos» — en enfermedad descompresiva y embolismo, cada hora cuenta

Preguntas frecuentes

¿Cuánto tiempo después de bucear pueden aparecer los síntomas de la enfermedad descompresiva? La mayoría de los síntomas aparecen en las primeras 6 horas tras salir del agua. Algunos pueden tardar hasta 24-48 horas. Si tienes dolor articular, hormigueos, fatiga inusual o cualquier síntoma neurológico en ese período después de bucear, consúltalo con un médico o llama a DAN aunque parezca leve.

¿La narcosis de nitrógeno es lo mismo que los bends? No, son dos accidentes completamente distintos. La narcosis ocurre a profundidad y desaparece al ascender — no deja secuelas. Los bends ocurren por el nitrógeno acumulado que no se elimina correctamente y necesitan tratamiento hiperbárico.

¿Puedo bucear resfriado? No. Un resfriado bloquea la trompa de Eustaquio y hace imposible o muy dolorosa la compensación del oído. El riesgo de barotrauma es muy alto. Mejor perder una inmersión que perder audición.

¿El buceo nocturno es más peligroso? No inherentemente, pero requiere más atención. La desorientación es más fácil en oscuridad, la señalización con el compañero es más limitada y los encuentros con fauna son distintos. Hay que tener experiencia diurna sólida antes de hacer nocturnas.

¿Qué es la parada de seguridad y es obligatoria? Es una parada de 3-5 minutos a 5 metros de profundidad antes de salir del agua. No es obligatoria técnicamente, pero sí muy recomendada — da tiempo extra al cuerpo para eliminar nitrógeno y reduce el riesgo de ED. En liveaboards con varias inmersiones al día es prácticamente obligatoria por protocolo de los guías.

¿Qué seguro necesito para que me cubra si tengo un accidente? Un seguro estándar de viaje o de tarjeta de crédito no cubre la cámara hiperbárica ni la evacuación médica de buceo. Necesitas un seguro específico de buceo. [Ver guía completa de seguros de buceo →]

¿Has tenido algún accidente de buceo o tienes dudas sobre síntomas concretos? Déjanos tu pregunta en los comentarios.

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